Accidente de coche: qué hacer en los primeros 15 minutos (y qué no hacer nunca)
Por Sergio Alcaraz · 7 min de lectura
Nadie piensa con claridad después de un golpe. El corazón se acelera, las manos tiemblan y de repente hay otro conductor delante de ti, una fila de coches pitando y media docena de decisiones que tomar en pocos minutos. La buena noticia: esos minutos siguen un guion. Si lo conoces de antemano, lo ejecutas casi en automático, y tu expediente de siniestro sale limpio.
Esta guía ordena exactamente qué hacer, en qué orden, y —igual de importante— qué frases no debes pronunciar. Porque la mayoría de las reclamaciones complicadas no nacen del accidente en sí, sino de lo que se hizo (o se dijo) en el cuarto de hora siguiente.
Minuto 0–2: seguridad antes que papeles
Antes de bajarte, antes de hablar con nadie, antes de tocar el móvil: protege la escena. Enciende las luces de emergencia, ponte el chaleco reflectante antes de salir del vehículo y coloca la señal de emergencia. Recuerda que desde el 1 de enero de 2026 la luz V-16 conectada es obligatoria en España y sustituye a los triángulos: se coloca en el techo sin necesidad de caminar por la calzada, y su ubicación se comunica automáticamente a la DGT.
Si hay heridos, aunque parezcan leves, llama al 112 y no muevas los vehículos hasta que lleguen los servicios de emergencia. Si solo hay daños materiales y los coches obstaculizan gravemente el tráfico, sí puedes apartarlos — pero antes, haz fotos. Muchas fotos.
Minuto 2–10: el parte amistoso, bien rellenado
El parte europeo de accidente (el «amistoso») es el documento que tu aseguradora usará para determinar responsabilidades. Un parte bien rellenado acelera todo; uno ambiguo o incompleto puede alargar la resolución semanas.
- Datos de ambos conductores y vehículos: nombre, DNI, teléfono, matrícula, marca y modelo. Verifica que coinciden con la documentación, no los copies de memoria.
- Datos de las aseguradoras: compañía y número de póliza de cada parte. Si el otro conductor no lleva la tarjeta, anota la matrícula y compruébalo después en el fichero de vehículos asegurados.
- Croquis claro: dibuja la calle, la dirección de cada coche con flechas y el punto de impacto. No hace falta arte; hace falta que se entienda.
- Casillas marcadas con criterio: cada conductor marca las casillas que describen su maniobra. Si ninguna casilla encaja, usa el campo de observaciones.
- Firma de ambos: sin firma, el parte pierde gran parte de su valor. Si la otra parte se niega a firmar, anótalo y busca testigos.
Minuto 10–15: fotos, testigos y silencio prudente
Fotografía los daños de ambos vehículos, la posición relativa de los coches, las marcas de frenada, la señalización de la zona y las matrículas. Incluye alguna foto amplia donde se vea el contexto completo: intersecciones, semáforos, líneas de la calzada. Con luz de día, mejor; de noche, usa el flash.
Si hay testigos, pide nombre y teléfono. Un testigo independiente vale oro cuando las versiones de los conductores no coinciden. Y aquí va la regla de oro de estos minutos: no reconozcas la culpa. Ni por educación, ni por nervios, ni con un «perdona, no te he visto». Describe los hechos en el parte; la determinación de responsabilidad la hacen las aseguradoras con el convenio CIDE/ASCIDE sobre la mesa, no tú en la calle.
Los 7 días que vienen después
El artículo 16 de la Ley de Contrato de Seguro establece que el tomador debe comunicar el siniestro a su aseguradora en un plazo máximo de 7 días desde que lo conoció, salvo que la póliza fije uno distinto. En la práctica: cuanto antes, mejor. La mayoría de las compañías permiten dar el parte por teléfono, por app o a través de tu gestor. Entrega el parte amistoso original o una copia legible, junto con las fotos.
Si hay lesiones, aunque sean cervialgias leves que aparecen al día siguiente —algo muy habitual—, acude a un centro médico y deja constancia del nexo con el accidente. Los plazos de reclamación por daños personales son más estrictos de lo que parece.
Los 5 errores que arruinan más reclamaciones
- Apartar los coches sin fotografiar la posición. Dos minutos de fotos evitan discusiones de semanas.
- Admitir la culpa en el lugar. La cortesía en la calle se convierte en prueba en el expediente.
- No llamar a la policía con heridos. El atestado es la base de cualquier reclamación por lesiones.
- Firmar documentos que no entiendes. Si el otro conductor te ofrece «un papel para arreglarlo entre nosotros», no firmes nada sin leer y sin consultar.
- Dejar pasar el plazo de comunicación. Siete días parecen muchos y se pasan volando.
Recuerda: desde enero de 2026, la luz V-16 conectada es obligatoria en todos los turismos en España y sustituye a los triángulos de preseñalización. Si aún llevas triángulos, el cambio cuesta menos que una multa.
¿Tienes dudas sobre tu cobertura de coche?
Solicita una cotización y revisa con un asesor qué incluye tu póliza ante colisiones, lunas, robo y asistencia en carretera desde el kilómetro cero.
Revisar mi cobertura de coche